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Datos Generales:
Área: 65.200 Km2.
Población: 3.694.000 hab.
Idioma: Lituano (oficial), ruso y polaco.
Moneda: Litas.
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Lituania, es un pequeño país del Norte de Europa que forma parte de la Unión Europea (UE). Ubicado junto al Báltico, limita al Norte con Letonia, al Este con Bielorrusia y al Suroeste con Polonia y la provincia rusa de Kaliningrado. A pesar de su pequeña extensión, es el mayor y más poblado de los Estados bálticos. Se independizó de la Unión Soviética en 1991. La geografía lituana carece de relieves, exceptuando las suaves colinas occidentales y las altiplanicies del este. El terreno está salpicado de numerosos lagos y pantanos. Una zona de bosques mixtos ocupa el 30% de la superficie del país.
La capital, Vilnius, es una ciudad pintoresca situada a orillas del río Vilnia. Su universidad, fundada en 1579, es un complejo de estilo renacentista con innumerables patios interiores que forman una ciudad dentro de la ciudad. El viajero queda subyugado ante el asombroso encanto del casco antiguo de la capital lituana. Su horizonte urbano, similar a caja de bombones, está plagado de agujas de las iglesias ortodoxas y católicas. El mayor casco antiguo barroco de Europa es tan embriagador, decadente y frágil que la Unesco lo ha declarado Patrimonio Mundial.
Extraños bares brillan con luz propia en umbríos patios. Los pasajes medievales sirven de marco a la vida que fluye por las extrañas callejuelas adoquinadas en las que se han operado muchas mejoras. Los nuevos negocios e infraestructuras no ocultan el curioso encanto de la excéntrica y viva Vilnius.
Los largos y crudos inviernos son los responsables de que la dieta lituana sea consistente y muy alta en calorías, teniendo la patata, la carne y los productos lácteos como productos principales. La cocina es bastante homogénea a lo largo de todo el país, con ligeras diferencias: las setas, los frutos del bosque y los platos de caza protagonizan los menús de los boscosos este y sur, la cerveza ayuda a bajar la comida de los pucheros del norte; y el pescado reina en la costa y en las regiones de lagos como Trakai. En todas partes el pan suele ser negro y de centeno.
Los lugares más destacado en Lituania no deben perderse si se visita.
Vilnius: perderse un día por el centro adoquinado de esta capital barroca; cenar en alguna de sus evocadoras terrazas.
Istmo de Curlandia: quedarse atónito ante la dorada duna Parnidis, en Nida; recorrer en bicicleta los pinares hasta Juodkrante y navegar hasta la Venecia de Lituania.
Colina de las Cruces: plantar una cruz en esta imponente colina y visitar la capilla del vecino monasterio con ínfulas papales.
Palanga: disfrutar a lo loco en Palanga; beber y bailar hasta el amanecer junto al muelle.
Parque Nacional de Aukstaitija: pasear en bote por sus apacibles lagos y salir a recolectar frutos del bosque; pescar algo para cenar y dormir en una pequeña casa de madera.
Según el tiempo que se disponga para conocer Lituania, pueden plantearse algunos itinerarios.
Tres días:
Dedicar dos días a Vilnius y pasar el tercero en Trakai, llévese provisiones y duérmase a lo grande a orillas del lago.
Una Semana:
Combinar unas jornadas en Vilnius con salidas de un día a Trakai y al parque de esculturas soviéticas de Druskininkai; invertir un par de días para recorrer en canoa el Parque Nacional de Aukstaitija o para bailar entre las dunas del Istmo de Curlandia.
Dos Semanas:
De Vilnius a Kláipeda; explorar Smiltyné, la entrada al Istmo de Curlandia, deleitarse con las dunas de Nida; sudar en una sauna junto al mar de Smiltyné, después ir tierra adentro hasta Rusné y explorar en barca las aguas serenas de delta de Nemunas. De regreso, a través del jardín de Orvydas, la base soviética de misiles y el lago Plateliai, no hay que perderse la sobrecogedora Colina de las Cruces, y de allí a Vilnius vía Kaunas.
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